Carácter chilote, oficio cervecero y procesos sistematizados
Hay nombres que se llevan con orgullo porque cuentan una historia. Muchos nos conocen por Cervecería Don Temo, pero pocos saben quién le da vida a este nombre. Don Temo fue nuestro ancestro: esquilador en las estancias de la Patagonia, pescador, agricultor, acordeonista, cantinero y alma de cada partida de truco y cacho. Junto a doña Juana fue el creador del histórico restaurante El Cañazo en Tenaún, un refugio de alegría y buena mesa que hoy sigue latiendo a cargo de la familia.
Hoy, ese mismo temple, esa alegría y ese amor por el trabajo continúan vivos en cada botella que elaboramos bajo el alero de Flor de Bosque.
No somos una fábrica industrial; somos una familia que elabora cerveza en lotes pequeños con rigurosos procesos de elaboración, respetando los ciclos de fermentación natural y utilizando solo ingredientes nobles y agua pura del sur.
En cada sorbo de nuestras variedades vas a encontrar esa herencia:
- Pilcún (Stout): Tostada y con el carácter firme de nuestra tierra.
- Aíta (Strong Bitter): Equilibrada y noble, creada para alargar las sobremesas.
- La Pilsen (German Pils): Liviana y transparente, especialmente diseñada para refrescar.
- Hidromiel: Astringente y aromática, a la usanza antigua.
- Chicha de manzana: Seca y transparente, según la tradición familiar.
Todo es resultado del oficio, memoria y el orgullo de ofrecerte una cerveza con verdadera identidad, hecha para que te lleves un trozo de Flor de Bosque a tu casa.
Destapa una Don Temo y sé parte de nuestra gran familia.